Destacada

¡Ave, Eva!

 

Pecadora.

Inconformista.

Disfrutona.

Mujer de muchos,amante de nadie.

Montaña rusa, corazón latino.

Sonrisa perenne,indescifrable…

Hermana de todas, madre de nadie.

Mujer experta en batallas perdidas.

Sibarita sexual, kamikaze en el amor.

Nunca aprendo(lo que no me da la gana aprender).

Siempre dispuesta a intentarlo otra vez.

Bailo al son de lo que quiero, canto mi propia canción.

Runner jubilada.

En la eterna búsqueda del placer…

Los viernes me suenan a Sabina (nos sobran los motivos)

No abuses de mi inspiración,

no acuses a mi corazón

tan maltrecho y ajado que está cerrado por derribo.

Por las arrugas de mi voz se filtra la desolación de saber que éstos son los ultimos versos que te escribo…

para decir ¡con Dios!, a los dos nos sobran los motivos.

Nos sobran los motivos

Carta para Eva (remitente inesperado)

Querida Eva,

No sabes cuánto lo lamento.

Siento que no hay nada que ya pueda decir o hacer… simplemente darte tiempo y espacio para que vuelvas a SER.

Sabía que no era bueno para ti, pero te obligué a entrar en ese juego macabro en el que tus preguntas nunca obtenían respuesta, en el que tu felicidad siempre fue lo de menos. Siento haberte empujado a querer más, a pensar que cambiaría, a poner la otra mejilla, a querer…

A querer a quien no te merecía, a obligarte a quedarte cuando querías salir corriendo con la excusa de que eso hubiese sido muy cobarde.

Excusas Eva, por todos lados excusas. Y yo pretendiendo que estaba bien…

No sabes cuánto lo lamento, Eva…¡joder!

He permitido que te dejaran con el alma rota, por partida doble; los dos lo hicimos mal, yo y él.

Espero que puedas perdonarme, espero que puedas olvidarle.

Siempre tuya,

Eva.

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